Acondicionamiento neuromuscular: 6 técnicas para lograrlo

Cuando hablamos de acondicionamiento neuromuscular, hay que tener presente que se trata de la elevación en la temperatura corporal para poder realizar ejercicios, a fin de que el músculo pueda hacer los estiramientos adecuados, evitando lesiones durante la práctica deportiva o actividad física.

Las técnicas empleadas para un buen acondicionamiento neuromuscular, varían dependiendo del propósito que se persigue, bien sea por parte del atleta y el entrenador o preparador físico, que es la persona capacitada para diseñar los planes y rutinas de ejercicios adecuados para cada disciplina deportiva.

Una vez que se establece la necesidad de acondicionar los músculos, de acuerdo a una determinada actividad deportiva o simplemente como rutina para preservar la salud física y mental, se pueden emplear diferentes técnicas que ayudarán a lograr un buen acondicionamiento neuromuscular, tales como:

  1. Establecer el Tiempo: se tiene que disponer de un tiempo adecuado hasta lograr que el cuerpo alcance la temperatura indicada, para poder realizar la actividad siguiente, algunos entrenadores consideran que de 15 a 30 minutos, es suficiente para lograr un buen acondicionamiento.

Siempre acompañados de un pulsómetro deportivo para controlar las pulsaciones del organismo y no someterlo a esfuerzos excesivos.

  1. Secuencia progresiva: Las rutinas de ejercicios deben realizarse de manera ascendente o descendente, mediante un orden progresivo que permita ir calentando cada músculo por separado, sin embargo, se recomienda iniciar desde las extremidades superiores.

Teniendo como punto de partido la cabeza, hay que incorporar los músculos maseteros y el cuello a través del esternocleidomastoideo y el  trapecio, para luego  pasar por los hombros, codos, brazos, muñecas y manos, de allí se debe dirigir el trabajo hasta la cintura escapular, cinturón pélvico, piernas, rodillas y finalmente el pie.

  1. Determinar la prioridad: Si se va a realizar un deporte determinado, hay que tomar en cuenta que el acondicionamiento neuromuscular será especifico; por ejemplo, al practicar running, los ejercicios deberán ir enfocados a la parte del cuerpo que se necesita ejercitar como las extremidades inferiores, en este caso, las piernas y los pies.
  2. Frecuencia: Lo más recomendable para obtener un buen calentamiento es el número de repeticiones de cada ejercicio. Se sugiere de 8 a 12 movimientos en serie, así el cuerpo podrá ir aumentando la frecuencia cardíaca, hasta alcanzar la temperatura necesaria sin riesgos de lesiones musculo- esqueléticas.
  3. Visualización: Esta técnica está relacionada con la capacidad que tiene el individuo, de poder despejar los pensamientos negativos a la hora de prepararse para practicar alguna actividad deportiva. Es importante atraer buenos pensamientos que estimulen la motivación al logro.

En algunos casos se acompaña el acondicionamiento neuromuscular con música y hasta la proyección de imágenes, que permiten a la persona conectarse con situaciones placenteras de la vida y así asociar los ejercicios físicos y el deporte, con sentimientos de placer y felicidad.

  1. Aceleración: El acondicionamiento debe iniciar con un ritmo a baja intensidad en cuanto a la velocidad de los movimientos, tomando en cuenta que el individuo parte desde un estado de reposo y a medida que la frecuencia cardíaca va en aumento, sube la temperatura y por ende la velocidad de movimientos.

Esta práctica ayuda a regular el trabajo del corazón, compensando los requerimientos de oxígeno, a parte de proporcionar la cantidad de sangre que necesita el ser humano para su sistema circulatorio, por donde transitan los sustratos como la glucosa, aminoácidos y ácidos grasos.