Ácido Hialurónico como vial dérmico

El ácido hialurónico (AH) es es un glicosaminoglicano que está constituido por residuos de ácido glucurónico y N-acetilglucosamina. Se trata por lo tanto de una sustancia que se  encuentrapresenteen todos tejidos orgánicos deorigen mesodérmico.

Estos glicosaminoglicanos podemos definirlos como polisacáridos complejos, es decir moléculas muy ácidas, que poseen numerosas cargas negativas. Gracias a esta peculiaridad son capaces de atraer grandes cantidades de sodio y de agua al mismo tiempo.

Gracias a este proceso el ácido hialurónico ha empezado a usarse como vial dérmico. Hidrata la dermis y aumenta la turgencia y la  elasticidad  de la piel.

¿Qué lo diferencia de otros polisacáridos? Este ácido no tiene forma definida, sino que una vez aplicado dentro de la dermis forma mallas las cuales se encargan de retener como si se tratase de una presa grandes cantidades de agua, proceso conocido como hidrofilia.

La ausencia de forma definida le permite extenderse aleatoriamente en nuestra piel consiguiendo ocupar además un volumen muy grande debido a que sus grupos carboxilos se repulsan electrostáticamente.

El AH está sintetizado, estabilizado y purificado mediante procesos bioquímicos consiguiendo de esta forma poder emplearlo como vial de relleno a nivel cutáneo en estética.

El éxito de este ácido es, además de sus efectos, la ausencia casi total de reacciones alérgicas ya que es de origen no animal. De esta forma el tratamiento se agiliza y se reducen los riesgos ya que no es necesario realizar ninguna prueba de sensibilidad como pasa por ejemplo con el colágeno bovino purificado.

¿Para qué se recomienda este producto?

El AH se ha empezado a usar en los últimos años como vial dérmico de relleno en su forma entrecruzada (marcas como Belotero®, Juvederm®, Restylane®, etc) para la corrección de arrugas, la disminución de  los surcos faciales, corrección del reborde de bermellón o para el   aumento de labio.

Además de usarse en operaciones más complejas como la proyección del mentón o la   perfiloplastia de mandíbula en las que se utiliza en su forma más acuosa para que dure más.

¿Cómo se aplica?

Se produce en la dermis media y profunda a través de minúsculos pinchazos en una zona concreta que habrán marcado previamente los especialistas.  Al ser de origen natural nuestro organismo lo reabsorbe, siendo su duración de seis meses a un año dependiendo de cada organismo y del método bioquímico de extracción.

Durante estos meses el AH permanece en nuestra dermis activando y nutriendo las fibras de colágeno lo que le otorga un aspecto mucho más terso a nuestra piel.

Como compuesto de revitalización cutánea lo veremos en su forma lineal (Hyalsystem®, Perfectha Meso®, Restylane Vital®), gracias a este tratamiento la dermis envejecida recupera sus porcentajes anteriores de ácido hialurónico.

Entre los diferentes métodos de aplicación del ácido hialurónico como vial dérmico encontraremos el puntiforme, el lineal, pilares, en malla o en  criss-cross.

Veremos resultados inmediatos en nuestra piel, si que es cierto que, para poder apreciar el resultado final, tendremos que esperar un par de días a que la hinchazón de la zona disminuya. El resultado final aparecerá tras un mes.

¿Para qué se utiliza en la actualidad?

 

Hoy en día veremos que a las clínicas estéticas acuden muchas chicas jóvenes buscando un aumento de labios, gracias al AH consiguen unos labios tersos, carnosos y con un tono rosado permanente.

 

Otra de sus aplicaciones estrella es el de la corrección de marcas de expresión y de la eliminación de las primeras arrugas. Gracias a que es flexible no perdemos un ápice de nuestra expresividad consiguiendo una piel joven y totalmente natural.

 

De esta forma conseguimos unos resultados increíbles, cien por cien naturales y sobre todo seguros.